En un principio ningún tatuador decente tatua a una niña de menos de 16 años ni con permiso de los tutores.
Me considero una chica con la cabeza amueblada y mi primer tatuaje fue con 17 y efectivamente, me arrepiento. No es cuestión de madurez, es cuestión de gustos y emociones. Así que, bajo mi experiencia, no la dejaría.
Si tú crees que sí, le diría lo que te han comentado. Que elija el diseño y si para los 16 lo sigue queriendo se lo regalas para su cumple. Pero ese diseño. Si cambia de opinión que vuelva a esperar.