Depende si se lo haces porque te gusta o por obligación. Si a ti no te mola, pues no se lo hagas y punto. Y se lo dices tal cual, que para ti es un esfuerzo, que no es lo que mas te apasiona y que prefieres no hacerlo. Si él puede «librarse» porque no le mola, pues tu puedes hacer lo mismo por el mismo motivo. A ver si el «esfuerzo» de hacer algo que no nos apasiona va a tener que ser ahora unidireccional…
A mi nunca me ha motivado el sexo oral, pero lo hacía porque me lo hacían también a mi cambio. Llegó un punto que yo lo hacía mucho mas de lo que me lo hacían y me planté, hasta que se equilibró la balanza.