Toda mi vida he dicho que me voy a casar (si es que lo hago) por separación de bienes, porque quiero tener una especie de protección ante el hecho de una separación. Así se lo dejé claro a mi pareja desde el principio y jamás me ha puesto pegas. De esa forma, tu dinero es tuyo y el de tu pareja es suyo, y si alguno falleceis, la herencia iría a vuestra hija, con la salvedad del usufructo. De lo contrario, antes de que tu hija pudiera heredar, habría que hacer una extinción de la sociedad de gananciales, quedándote tu pareja con la mitad de los bienes que hayáis obtenido una vez iniciada la sociedad (cómo te han dicho, el piso seguirá siendo tuyo en cualquier situación).
Planteate por qué tú pareja quiere poder disponer de la mitad de lo que ganes a partir de qué os caseis.