Mi niño, dice… Tu hijo mayor de edad es un ladrón que ha mordido la mano que le da de comer.
Tu pareja le ha abierto las puertas de su casa, y él ha metido mano donde no debía para costearse el tabaco. Que no le llega, dice… Chico, pues si no te llega con la paga que te dan con 20 años, Ponte a trabajar o deja de fumar. Encima, le pillan y en vez de disculparse monta el grandísimo follón.
¿Cómo te vas a ir con él? Tu hijo lo que necesita es ver que lo que ha hecho está mal, no hincharse como un pavo al ver que su madre le da la razón y abandona al hombre con el que está bien por algo que él ha hecho mal.
No está en la calle, está en casa de su abuela. Que se busque la vida, si quiere volver ya se disculpará, y sino que se vuelva con su padre. Es muy grave lo que ha hecho, que no tiene 12 años.
Ya ha terminado el ciclo, ¿ahora qué hace? Tiene techo y comida, con la paguita de papá y mamá se costea el ocio y, para el tabaco, roba. Una perla.