Pues mira, mal por ella, pero mal por ti también, porque has quedado a su altura de impertinencia. Has querido ir de justiciera salvadora del débil y has ido a juzgarla y a meterte donde no te llaman.. qué esperabas que ella contestara: muchas gracias por la apreciación, tienes razón, soy una madre de mierda??? Pues puede que sí, que no sea la metodología más adecuada para lidiar con el problema de su hijo, pero aquí cada una vamos con el ensayo-error cada día, y hacemos lo que buenamente podemos, como imagino que harás tú también, que aquí ninguna es perfecta ni tiene la verdad absoluta sobre maternal. No comparto para nada los métodos de la susodicha, pero tú te has cubierto de gloria. La próxima vez, haz lo que hizo tu hijo: ver, oir y callar.