Mis amigas y yo hacíamos fiestas de pijama y a día de hoy con más de 30 años siguen siendo de nuestros recuerdos preferidos. Evidentemente si no vas no te va a crear ningún trauma, pero es una experiencia genial si la niña quiere ir.
Nosotras veíamos una peli, hablábamos de nuestras cosas, nos reíamos de bobadas, leíamos la súper pop, nos hacíamos peinados y comíamos chocolate. Cosas normales. Esa mentalidad que tienes le va a hacer bastante más daño a tu hija que unas uñas mal pintadas y una noche sin dormir riendo con sus amigas.