Ese enganche tan gordo es precisamente por su indiferencia. Son picos de emociones que inconscientemente hacen que el cerebro se quede idealizando, porque el pobre vive en un desequilibrio y se inventa la realidad.
Ni ese chico es maravilloso ni es para tanto. Ya lo verás cuando se te pase el enganche y bajes a la tierra. Espero que sea pronto.