No es necesario que te disculpes. No haces nada mal, solo tienes que hacerte preguntas:
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo solo para ti y que disfrutaste? ¿Agendas momentos para hacer actividades que te gustan? ¿Te acuerdas de ti o te pones en último lugar?
De momento no te fuerces. Piensa en cosas qué te gustarían, en qué cambios harías y cuando surjan las ideas, podrás empezar a hacer pequeños cambios en tu vida. Tu cuerpo y tu mente te están pidiendo que delegues y te prestes atención. Un abrazo.