Yo de joven jamás dije que iba a un sitio y me iba a otro. Tuve una relación inmejorable con mis padres y la clave fue la CONFIANZA. Ellos confiaban en mí, y yo confiaba en ellos. Es lo único posible si quieres que cuando tengan algún problema vengan corriendo a ti primero. Tienes que confiar en que puede vivir su vida, dejándole siempre la puerta abierta. Porque salir, saldrá. Con tu permiso y tus ganas, o sin ellos. Y cerrando la puerta lo único que impides es que vuelva.