Aquí otro que también abandonó Madrid para irse a un pueblo, aunque en mi caso fue por amor, no por agotamiento laboral, ya que sigo trabajando en el mismo sector, pero respirando aire limpio y en silencio casi absoluto.
Siempre quise ser bibliotecario, un sueño que no se va a cumplir a estas alturas, así que un poquito de envidia sana sí que me da :)
Mi más sincera enhorabuena, me ha encantado leerte.