La ayuda siempre es bienvenida, Pero solo la ayuda… el hecho de que se quede en tu casa es una incomodidad aunque tuvieras toda la buena relación del mundo. Piensa que aunque te encuentres perfecta y tú bebé sea un santo, una necesita intimidad para estrenar la nueva familia. Los primeros días con mis hijos los recuerdo como muy íntimos, con mi pareja, durmiendo cuando se duerme el bebé, con la primera había visita a toda hora y yo sólo deseaba que se fueran, y con el segundo vetamos las visitas las dos primeras semanas y no sabes lo liberador que fue, durmiendo a toda hora y sin tener de preocuparme de estar tapándome o arreglada porque hay gente.