Te ha salido el tiro por la culata.
Tú te aprovechaste de la influencia de tus padres para entrar y él se ha aprovechado de ti para entrar. Ninguno consiguió el puesto por méritos propios. Además por como hablas no debías estar muy enamorada de él, sino más bien te apetecía un polvo fácil con un tipo que estuviera bueno y fuera guapo.
Ahora puedes mandarlo a la mierda, hablar para que lo echen o lo que quieras, pero no te ofendas tanto que sois dos caras de una misma moneda.