Las conversaciones incómodas son la base de las relaciones sanas y duraderas, tu hija te agradecerá saber que puede contar contigo, aunque en el momento de la conversación os queráis morir los dos.
Te lo dice una hija a la que sus padres le dieron esa confianza (muertos de la vergüenza también) y que gracias a ella, han sido los primeros a los que he acudido cuando he tenido algún problema (que imagino que será lo que quieren todos los padres, ser ese punto de referencia y confianza de sus hijos).
Panda te ha dado un guión genial.
Por otra parte recordarte (para que se lo digas a tu hija cuando creas oportuno) que al tener relaciones hay que comenzar a visitar al ginecólogo para hacerse revisiones, control de cáncer de cervix y otros, incluso para asesoramiento de anticonceptivos.
Eres un padre genial, mucho ánimo.