Hola preciosa!
Mira te diré algo, entiendo PERFECTAMENTE TU SITUACIÓN! o por lo menos una buena parte. Mi familia siempre ha sido así conmigo, malos tratos físicos, psicológicos, por supuesto nunca seré nada para ellos y lo único que han hecho ha sido reírse de mí y humillarme, incluso frente a otros.
Y sé que es algo muy duro, porque aunque te alejes, yo me fui con 20 años, y apenas he tenido relación y ahora ni la tengo, es algo que deja heridas tan grandes que aun cuando una se pone a sanarlas… Pues siempre va quedando cosillas. Yo ahora estoy en terapia y buena parte viene de eso.
Pero te diré una buena noticia. Que se sale, se sale! Tienes miedo, te han metido un montón de mierda en la cabeza. Piensas que no vas a poder sola, que no vas a poder mantenerte, que todo es precario. Y sé que la hostelería es complicada, yo trabajé también en ella. Pero afortunadamente de eso hay bastante trabajo en este país.
Hazte un favor, y vete. Ellos no van a cambiar. Y tú no eres el saco de boxeo de nadie. No eres la oveja negra, ellos tienen tantísima mierda dentro, que incluso hayan sufrido por sus propios padres como yo he visto, que te utilizan a ti para liberar sus mierdas en lugar de intentar cambiar y de solucionar todos esos problemas.
Sé que duele, que una parte de nosotros espera que ellos cambien, tener una familia «normal», que alguien nos acepte como somos, que nos quiera como somos, que nos vea, nos valore y nos abrace. Pero no te miento si te digo que eso empieza por hacerlo por uno mismo. Por darnos el valor de arriesgarnos y salir de toda esa basura de situación e intentar vivir de la forma más honesta y valiosa que podamos.
Sal de ahí. Aunque ahora tu mente te diga que todo saldrá mal, saldrás adelante. Comparte piso, trabajo, conoce gente en la forma que te apetezca conocerla. Y sobre todo… Mírate al espejo y valorate como realmente eres, una persona que asombrosa que lleva muchos años aguantando mucha mierda que no es suya y que tiene la capacidad innata de cambiar eso y, poco a poco, sanar sus heridas.
Aún no lo sabes, pero de esto se sale. Te mando un abrazo y te pido que, por favor, veas lo valiosa que eres. Que aunque nadie te lo diga lo eres, solo por el hecho de existir.