Estoy de acuerdo con el comentario anterior de que no equiparable el caso de endogamia con el otro. No obstante, no creo que tratar de entender de dónde vienen tus propios traumas implique necesariamente ser victimista o pretender no responsabilizarse de la parte que le toca a una misma (tratar de superarlos y no hacer sufrir a personas inocentes que no tienen culpa).
Siempre viene bien desahogarse y contar las cosas para sanar.
Mucho ánimo.