Me pasó con mi primera hija. Un catarro con trancazo horrible, dolor de cabeza, mucha tos y contracciones que iban y venían, sólo pensaba «si me pongo de parto hoy, va a empujar Perry porque yo ni fuerzas para levantarme…» Pero vamos, que cuando las contracciones no pararon, de repente me sentía con muchísima energía, al menos en mi caso, mi cuerpo sacó fuerzas de donde menos lo esperaba… En aquella época no se llevaba mascarilla y tampoco me dijeron nada de que pudiera pegárselo aunque a mí me ponía muy nerviosa, y a la nena no le pasó nada. Con el segundo ya era época COVID así que parí con mascarilla, si te sientes más segura puedes usarla hasta que te encuentres mejor