Siento muchísimo tu pérdida y que encima de te haya juntado con la ruptura. Los que habéis sido cuidadores lo tenéis muy complicado cuando vuestra misión de repente se acaba. Yo en parte te entiendo porque he vivido algo parecido.
En mi caso me ayudó hacer una lista de todas esas cosas que me ha regalado mi ser querido al irse. Como libertad, ahorro económico, etc y si puedes, ser más específica. Y según pasen los días y se te ocurren cosas que postpusiste, apuntarlas. Puedes ir poco a poco intentando cumplirlas. Empieza por lo más fácil y ve viendo. No tienes que hacerlo todo ni hacerlo ya, pero mantén puesta la atención en cosas que si quieres, puedes. Cosas buenas.
También es importante que recuperes vínculos con otras personas para quitarte esa sensación tan horrible de malestar. Quizá una terapia grupal te podría venir bien. A veces consuela poder charlar con alguien en tu situación que sabe por lo que estás pasando.
Yo ahora no te diría lo típico de que te busques un voluntariado etc porque justo ahora lo que necesitas es todo lo contrario. Cuidarte a ti, coger aire, aprender a utilizar tu libertad.
Porque eso hay que aprenderlo.
Te mando un abrazo y espero que poco a poco vaya doliendo un poco menos y encuentres momentos buenos y cada vez sean más y más en tu día a día.
Por cierto, una cosa que leí de un neurólogo y psiquiatra es que una de las cosas que más nos ayudan para pasar el duelo es aprender cosas nuevas. Te enriquece el espíritu y te alivia un poco.
Otro abrazo más.