Además de todo lo que te han dicho, añado que no necesitas tener su aprobación ni ser perfecta a sus ojos. Ni eres una niña, ni tienes nada de malo, y si a sus ojos eres promiscua, pues esa es su opinión. Lo que realmente vale es la opinión que tienes de ti misma y si estás en paz con ello, ya pueden llover piedras que seguirás estando en paz