Yo si fuera tú cambiaría el discurso, diría que no es que te niegues al bautizo, sino que quieres esperar a que el peque sea mayor y pueda decidir con madurez si quiere bautizarse o no, que si cuando sea grande quiere tú no pondrás problemas, simplemente quieres que él pueda elegir por si mismo algo tan importante.
Te tocará que te den mucho la brasa y que traten de sobornar al crío, pero el discurso es diferente a una negativa total e igual cambia su reacción un poco.
De todas formas yo soy como tú, tampoco lo bautizaria, quizá a tu pareja lo puedas convencer con que tú cediste en la boda y ahora le toca ceder a él. Si no dile directamente que estás hecha polvo y necesitas descansar o tendrás una depresión pos parto y que esté tema solo hace que añadir presión y malas sensaciones.
Espero que la cosa mejore y que te recuperes mucho, yo he sido madre hace poco y mi mantra siempre es el mismo, todo pasa. Y eso vale para lo bueno y lo malo.
Un abrazo y mucha fuerza