Sinceramente, ni tu padre ni tu madre deberían estar invitados a tu boda. Toxicidad máxima. La única persona que vale un poco por lo que dices es tu padrastro. Pero vamos, serías mucho más feliz cortando lazos familiares. Y ahí te veo, arrastrándote para intentar contentar a unos progenitores que nunca te han querido ni te van a querer, por mucho que intentes contentarles…