La celebración es vuestra y la decisión de quien va y quien no es vuestra también. Tu invitala al bautizo y si no le gusta que suelte sapos y culebras por la boca si quiere, ignorala. Si tu chico está de tu parte, la suegra dos trabajos tiene: enfadarse y desenfadarse. Si quiere una fiesta con sus familiares que la celebre (y pague) ella.