A ver….
Madurar¿? Yo creo que estoy siendo bastante madura al valorar, en el caso de que me cogieran, cómo podría afectarme el tener que verle el jepeto todos los santos dias, ya que sería un trabajo estable y yo busco eso, estabilidad, pero no a cualquier precio.
Que sí que me estoy anticipando, que estoy vendiendo la piel del oso antes de cazarlo, sí, pero quiero tener las cosas claras, por si llega el caso, tomar una decisión.
No puedo permitirme el lujo, ni quiero ya, ir cambiando de trabajo cada dos por tres, vengo encadenando una serie de trabajos temporales de lo que estudié, y ya estoy harta, quiero estabilidad, pero quiero estabilidad en todos los sentidos, no quiero algo que me perturbe en mi vida.
¿Que lleváis razón en que ese ser no tiene que condicionar mi vida? Por supuesto. Pero… ¿entendéis el hecho de que me sienta incómoda con su presencia? Él estaría en otro departamento, que no tiene nada que ver con lo mío, pero hay descansos (que si, que hay más compañeros), hay 1 día que hay que quedarse a comer (que si, que hay más compañeros), que si comidas o cenas de empresa (no me gustaría tener que quedarme en casa antes que vomitar por verle la cara o que me sentara todo mal).
Que luego está mi otro yo que piensa «jodete y baila que vas a tener que verme la cara todos los días, subn*****» y levantar la cabeza y decir, «no voy a dejar de hacer lo que me da la gana por un m****.»
He ahí la dualidad. No sé si entendéis lo que me pasa.
Que si la mayoría os lleváis muy bien con vuestros ex o no os importa tener que estar viendoles todos los días, me parece perfecto. Pero hay personas a quienes nos da angustia sólo pensar en su mera existencia.
Y os prometo que he intentado cambiar, que no me pase esto, que mi cara no sea el espejo del alma y hacer como esas personas que tienen la maravillosa capacidad de que todo les resbale, pero no soy así.