Es fácil de entender, eres la eterna follamiga que siempre está disponible cuando le apetece, y así seguirá siendo, porque por lo visto, a ninguno de los dos os importa ser infieles cuando tenéis pareja «formal».
Está claro que no tiene el más mínimo interés en «decidirse» a dar un cambio a vuestra relación, porque no te ve como algo serio, y dudo muchísimo que, después de tantos años, llegue a ver en ti algo más que el polvo fácil.