Mi novio comía comida súper sana y no le dejaban comer dulces y cosas poco saludables. Así que cuando empezó a crecer y a tener algo de dinero, se compraba a escondidas dulces que se comía con la misma gula que si estuviera esnifando cocaína.Ahora, con 30 años, come mal y aún le encantan los dulces.
Así que, en su caso, fue muy contraproducente que no le diesen libertad para comer algún dulce de pequeño, porque luego, cuando fue mayor y pudo hacer lo que él quería, revertió todo eso y se paso a un lado totalmente opuesto.