Pienso que no puedes prohibir nada a tu pareja. Y que su familia de origen tendrá alguna importancia para él.
Puedes hablar con tu pareja y compartir con él tus preocupaciones.
Por ejemplo «me preocuparía que nuestro hijo normalizarse pasar toda la tarde delante de la tele», o «me preocuparía que no fuera al parque a relacionarse con otros niños».
Y dejar que tu pareja decida. Su opinión debería ser tan válida como la tuya.
Otra cosa es que te estás anticipando. Estás dando por hecho que van a suceder cosas que no sabes seguro que van a pasar.