Yo podría perdonar una noche loca, una confusión, o un escarceo debido a una crisis, una inseguridad o un malentendido. Pero no una doble vida, que te tengan que andar engañando para esconderse y se prolongue en el tiempo, tampoco algo buscado con toda la intención…
Eso pienso hoy por hoy, aunque habría que verse en la situación.