Yo me casé el año pasado, y aparte de una despedida grande con todas mis amigas, nuestros amigos más íntimos nos hicieron una despedida compartida y nos llevaron a Ibiza con todos los gastos pagados. No tengo ni idea de cuánto se gastaron.
Lo que sé es que nunca podré pagarles lo especial e importantes en sus vidas que nos hicieron sentir. La ilusión y preparación que inviertieron, el cariño y las ganas darnos un fin de semana increíble no se olvidará en la vida.