Pues me parece que siendo ya mayor de edad no puedes poner ya solución a algo que tenías que haber hecho desde su infancia: sembrar una buena relación, un buen sistema de valores éticos y morales y el valor del esfuerzo.
La vida es complicada y no siempre se llega a cubrir las necesidades de los hijos, pero hay que asumir las consecuencias de lo que se hace mal y no juzgar a los hijos por lo que en realidad va mal porque nosotros lo hicimos mal. Y luego estar cerca de la hija por si se rompe en algún momento.