Tu historia me ha recordado totalmente a la mía.
Antes de estar con mi actual pareja tuve dos relaciones estables (seis años y cuatro años respectivamente), pero nunca me vi siendo madre, y es algo que siempre dejé claro. Nunca me han gustado los niños, ni me emocionaba al ver un bebé.
De repente, a mis 32 años y al poco de empezar a salir con mi actual pareja, me sentí tan a gusto con él que supe que con él sí quería ser madre. Era una relación diferente, más madura, en la que me sentía más comprendida, y con una persona que remaba a la par que yo. Entonces algo dentro de mi hizo «click» y me empezó a rondar la idea de querer tener un hijo con él.
Primero traté de asimilarlo yo, y busqué mucha información acerca del reloj biológico porque no entendía el cambio que había dado mi mente. Cuando tuve claro que no era un capricho y que tenía las ideas más que clara, hablé con mi novio. Le pilló un poco por sorpresa, pero me confesó que él también quería. Y aquí estoy, embarazada de siete meses :-D
Mi consejo es que te des tiempo para pensar y entenderte. En mi caso el detonante de querer ser madre fue encontrar a la persona adecuada, pero puede que no tenga por qué existir una causa concreta. Puede que simplemente estés en un buen momento de tu vida y tu cuerpo se siente preparado para dar el paso.
Decidas lo que decidas, mucho ánimo.