Vamos a ver, Wilma. De la misma forma que la madre intercede para que la hermana insultada haga las paces con la hermana que insulta debería interceder antes por que la hermana que insulta deje de hacerlo y le pida perdón a la insultada. Lo ha hecho? No. Y, además, calla y otorga.
Pues la compañera tiene toda la razón del mundo en estar cabreada con todo dios.