Yo fui madre algo más joven que tú y a nivel físico te aseguro que es la mejor edad. Ahora a mis 30 y tantos doy gracias de tener a mi hija casi criada y haberme quitado de encima despertares nocturnos, biberones y demás.
Si tienes un horario que facilita la conciliación o puedes permitirte algo de ayuda externa para cubrir el tiempo en que tú estés trabajando, yo de ti ni me lo pensaba. No va a ser un camino de rosas, pero compensa muchísimo. Y el hecho de no tener que discutir por opiniones diferentes sobre la crianza es un alivio.
Por otra parte, no te preocupes demasiado por tus padres. Primero porque eres mayorcita para tomar tus decisiones, y segundo porque cuando vean a la nieta/o se les va a caer la baba y posiblemente sean ellos mismos quienes te ofrezcan ayudarte. Y en caso de no ser así, ellos se lo pierden.