Blabla, estoy de acuerdo, qué decir.
Caro, eres la personificación del comentario de Blabla. Uno de los mayores choques culturales que tenemos las mujeres españolas y las latinas es que nosotras cada vez más y más (por suerte) preferimos dejar de ser el complemento del hombre y «su dama». Somos damas, sí, pero aquí las damas facturan y ya me jodería ir de gorra siempre por ser «la dama que se da su lugar». Qué lugar, el de mujer florero interesada??