Yo soy de las personas que opina que todo depende del tono con el que se digan las cosas. Si al decir «no gracias, queremos organizarlo nosotros» tu cara expresa verdadera gratitud por el ofrecimiento, y entusiasmo por organizarlo tú misma, no es igual de violento que si el tono es de molestia. Yo además añadiría que lo que sí puede hacer es determinadas tareas muy concretas, para que se sienta útil y parte de la organización (no algo que necesite una decisión)