Pues se lo dices claramente a tu marido, que su madre no viene a echar una mano, sino a estorbar, porque mientras ella está sentada en el sofá tú no puedes ni descansar ni hacer nada de la casa.
Y sino se me ocurre que en cuanto llegue puedes proponerle ir a dar un paseo con el cochecito, aprovechando el buen tiempo. Te das una vuelta rápida por tu barrio y como vive cerca pasáis por su casa y que ya se quede allí.
Por cierto, dile a tu marido que es su madre, no la tuya, y quien la tiene que aguantar es él, no tú.