Buenas! Soy la autora del post de este foro. He leído los comentarios que habéis dejado, y me gustaría aclarar algunos puntos.
En primer lugar, muchas gracias por haberos tomado el tiempo de leer mi post y comentarlo, eso hace que esta comunidad sea un buen lugar donde sentirse arropadas y también debatir algunas cosas y nuevos puntos de vista.
Me gustaría aclarar algunas cosas:
En respuesta al comentario de “S”: al igual que la generación de nuestros padres se sacrificaba, yo también me sacrifico en cuanto a los trabajos. Aquí he mencionado los dos trabajos más “gordos” que he tenido (porque obviamente no es lugar para poner un currículum), pero también he tenido épocas de tener varios trabajos simultáneos, saliendo a las 5:00h de la mañana de casa y volviendo a las 22:00h de la noche y aún así tener dificultades económicas. Tampoco soy una persona con aparatos tecnológicos de última generación (mi móvil tiene 12 años y mi ordenador 10, por ejemplo), aunque respeto a quienes priorizan tener esos objetos. Tampoco viajo, mis vacaciones son irme a casa de mis padres a ayudarles. Debido a mi situación, y a mi sector que es inestable, no he podido ahorrar para la entrada de una casa, y mi familia tampoco está en situación de ayudarme. He de decir que me independicé (alquiler) con 22 años porque no quería generarles más gastos, y me pagué sola la carrera trabajando en varios sitios mientras estudiaba. Tampoco voy a restaurantes ni pido a domicilio, más allá de tomarme algo cada dos semanas con mi chico o amigas para socializar un poco.
En cuanto a lo que ha dicho Patricia: tienes razón, generalizar es un error. Sin embargo creo que, como bien has dicho en tu comentario, hay que renunciar a muchísimas cosas para tener una estabilidad que a nuestra generación se le había dado por supuesta. No digo que sea culpa de nadie, simplemente que lo “esperado” y “esperable” de nuestra generación, no se ha cumplido para nada.
En respuesta a Lia: No creo que esté lloriqueando ni creyéndome mentiras. Quejarme sí, por supuesto que me quejo. Pero es que es un foro para mostrar nuestras opiniones con respeto. En cuanto a la “mentira” de que vivimos peor que nuestros padres, te lo puedo demostrar con datos: bien es cierto que el contexto es diferente, porque lo que para nuestros padres era en aquel momento un proyecto de vida más o menos normativo no es lo mismo que ahora. Sin embargo, la tasa de emancipación e independencia económica no llega en España al 20 % de las personas de entre 16 y 30 años, y la edad media de emancipación es de 29 años, un año antes de la edad límite en la que deja de considerarse demográficamente joven a una persona. Además, los que sí tienen trabajo y viven solos tienen que destinar, de media, un 62,4 % de su sueldo al alquiler, una opción que eligen el 80 % de las personas jóvenes emancipadas. Y quienes comparten piso destinan a vivienda más del 35% de su sueldo por una sola habitación, cuando la recomendación del Banco de España es que no se pase del 30 % del sueldo. En cuanto a las preguntas que me has hecho: sí, he subido en avión (la mayoría lo hemos hecho); no, no me he hecho escapadas a otros países; no, no salgo semanalmente a cenar; no, no me voy de festivales y no, no tengo un móvil de última generación como he escrito antes. Y, disculpa que te diga, pero mis padres sí viajaban, sí salían a cenar y sí hacían salidas culturales.
De todas formas, esto no es un tema ni para ser demasiado “buenistas” ni una competición de “quién sacrifica más”. Creo que todo el mundo tiene derecho a tener un equilibrio entre la vida laboral y la vida personal. Creo que, al igual que es sano salir a trabajar y ganar un dinero a final de mes, también lo es salir a cenar o viajar si tienes las posibilidades de hacerlo.
Aunque es cierto que ahora sobre el tablero hay más elementos a los que otras generaciones ni siquiera podían optar, hay que relativizar la situación. No se trata de, como ha dicho “N”, de ir de casa al trabajo y del trabajo a casa sin tener ni una pizca de ocio. Tampoco se trata de tener que resignarnos o simplemente renunciar a vivir para solamente “sobrevivir”.
Se trata, en mi caso personal, de haber hecho un esfuerzo titánico por tener un futuro, cumpliendo los pasos que se supone que hay que dar para ello, y no haber obtenido resultados, y del hartazgo y cansancio que me genera la ansiedad por no poder llegar a una meta que considero que mi generación tiene lejos.
En cuanto al título que le he puesto al post, disculpad si he generalizado demasiado.
La pregunta reflexiva que he hecho es, al final, dónde está el error o la clave para poder salir de ese bucle.
Y, como ha dicho “M”: mal de muchos, consuelo de tontos. Aunque ojalá esta situación mejore, porque ahora mismo es insostenible.
Muchas gracias a todas por comentar <3