Mi bebé tiene dos meses y yo pensaba como tú. Por suerte cedí y mis padres y suegros vinieron cuando quisieron de visita. Digo suerte porque a los 10 días murió mi padre en un accidente y me habría arrepentido toda la vida de no haberle dejado venir por mí mierda de intimidad. La vida es corta y no avisa. Ojalá mi padre me pudiera invadir la intimidad ahora mismo. No valoramos lo que tenemos pensando que durará más.