No puedes hacer nada para cambiar a una persona que no quiere cambiar.
Si quieres seguir con él, tendrás que aceptarlo como es.
Si ya se lo has dicho y su respuesta es que te tienes que acostumbrar, no hay más que decir.
La pelota está en tu tejado y eres tú quien decide. Pero decide qué haces tú, no qué tiene que hacer él.