Mira, no hay más culpable que tú hermana. Le habrá reído todas las gracias al niño y las bromas van subiendo de intensidad. No está criando un diablillo, está criando un monstruo. Ojito a la adolescencia que le viene, pero sabes lo bueno? La padecerá ella. Yo me alejaría bastante de los dos y al niño le cortaría el buen rollo, así le estarias dando algún tipo de lección que en su casa no le enseñan.