Hola, Lia:
Cuando nació mi hijo me pareció el bebé más guapo del mundo. Y cuando nació mi hija, casi me peleo en el hospital con mi suegra porque la miña era fea a rabiar y mi suegra decía que era guapísima (hoy en día vemos sus fotos de bebé y es que era fea de verdad). Dicho esto, si a una de mis amigas se le ocurre decir que mis hijos eran feos, las hubiera arrancado la cabeza de cuajo. Porque eso no se dice, aunque sea verdad. Tu amiga tiene la empatía por donde amargan los pepinos.