Veo que a ti nunca te ha pasado que no hayas tenido tiempo o estar tan agotado que no miras ni el móvil ni ganas que tienes.
Yo si tengo un día malo y al llegar a casa veo que tengo cientos de mensajes no me apetece leerlos, solo quiero una ducha e irme a dormir. Menos aún responder a una llamada telefónica.
Ella te lo ha dicho, que no está bien y no apetece hablar con nadie y aun así tu sigues insistiendo. Eres una pesada y una mala amiga. Déjala en paz de una vez.