Pues según llegue le dices que el peque ha estado muy difícil ese día, que estas cansada y te vas a la cama a descansar un rato. Y le dejas al niño hasta que se vuelva a dormir.
Es egoísmo puro, pero si luego le cubres no va a cambiar, y si estas delante y pasa del niño no vas a ser capaz de desentenderse. Así que aunque suponga cambiar tus horarios unos días yo según lo despierte o me iba a dar una vuelta o me metía a la habitación y cerraba la puerta hasta que volviera a estar dormido.
Aunque lo ideal sería wue entendiera que lo que hace no es bueno para su hijo, y que realmente fueras capaz de marcar límites.