Si él no se va, te vas tú. A casa de tus padres o a donde sea. El cubrirle, se acabó. Dices claramente a tu familia e incluso a la suya, que se termina porque no hace más que hablar con una niña de 24 años, que se sienta avergonzado. Tú no tienes culpa de nada. Cuanto antes cierres, antes encontrarás a alguien que te valore. Tu marido no te merece.