Yo esto no me lo creo. Todo el mundo que tiene un gato sabe que les estresan mucho los cambios, y que al final el gato es de la casa y no del dueño. Así que lo que se hace es mandar a alguien que pase cada dos días a ponerle agua y comida… y bueno, que tus puertas serán monísimas pero de una calidad pésima, que mis puertas son muy normalitas, las tengo todas cerradas, y ni un solo rasguño del gato en 12 años que lleva conmigo (no puedo decir lo mismo del sofá).