Jo, te leo y es que me veo. A mí me pasó lo mismo y para salir del dilema pues vi más allá, y comprendí que no era su pene pequeño lo que no me terminaba de enganchar. Cuando te enamoras de verdad, lo haces y punto. Te da igual el defecto (o no virtud en este caso) que tenga. No es el tuyo. Cuando sea el «elegido» y le bajes el pantalón, y la tenga pequeña, harás virguerias con la chiquitina, hazme caso. Un besito!