A mí me pasa lo mismo. También tengo un trabajo «decente» y de lo mío, pero todos los días cuando me levanto pienso que ojalá vivir sin trabajar.
En mí caso, gracias a que llegó el teletrabajo en la pandemia y mi empresa lo ha consolidado ya para siempre, ese asco a currar se me ha aliviado un poco… Pero vamos, que ojalá el dinero se recogiera de los árboles.
Y por cierto, yo no me aburriria nada si pudiera vivir sin trabajar. Hay tantos libros, tantas películas, tantos hobbies, tantos viajes… Ay, el capitalismo y la pobreza nos tienen atrapados