Ay dios… qué penita me ha dado leerte, pobrecito!
Yo iría a hablarlo más que nada para que no quede en agua de borrajas. Que si, que un despiste lo puede tener cualquiera, pero es que con niños NO te puedes despistar. Y lo mínimo es llamar para explicarte lo sucedido, tranquilizar al niño y disculparse… vamos, digo yo