Pues sí, una mujer hecha y derecha SANA no llora todos los días. La autora tiene un problema de salud mental y me parece alucinante que profesionales de la docencia traten este tema con tan poca sensibilidad.
A lo mejor es verdad que este trabajo no es para ella y debe replantearse su vida profesional, pero ahora mismo no está para pensar nada y llamarla vaga y llorona no ayuda. Luego nos echamos las manos a la cabeza con el bullying y compartimos posts en el día de prevención del suicidio, pero no pensamos en la poca humanidad que le mostramos a gente que está pidiendo ayuda.
Por cierto, nadie está a salvo de tener una época de «debilidad» y dejar de poder con sus obligaciones del día a día, así que sería mejor que todos fuésemos más empáticos.