Tengo una discapacidad que no se ve. Y como te han dicho, la cabeza siempre bien alta!
Ellos son los que tienen el problema, no tú. Cuando te pase, mente fría y le preguntas directamente sus datos de identificación, que él si que te los tiene que dar. Y en cuanto puedas, reclamación y reseña en Google (la reseña les jode más porque las ve más clientes).
Y cuando alguien me dice que «qué morro» o «qué suerte» por tener ciertos descuentos o ventajas, les respondo que ojalá no la tuviera la tarjeta de discapacidad, porque para tenerla hay que tener una enfermedad. Y que ojalá pudiera cambiarme por él/ella y cederle mi enfermedad para que él/ella pudiera tener la tarjeta.