A mi no me parece lo mejor, pero creo que el presentar una nueva pareja a los hijos le pertenece a cada uno, y que tú ahí ni pinchas ni cortas… luego está lo de que se liaron delante de él, que en palabras de un niño puede ser que simplemente se dieran un beso (esto igual habría que indagarlo más)…
Entiendo que te haya sentado mal, porque te fue infiel con ella y porque evidentemente no compartís valores, pero que solo por esto, ya le retires la palabra para siempre me parece que es tirarte piedras contra tu propio tejado. Que a ver, no tiene porque ser tú amigo del alma, y entiendo que hay padres con los que es mejor no relacionarse (me faltan datos para saber si es el caso), pero lo que está claro es que tener una relación mínimamente cordial con el padre de tu hijo (con el que tendrás mucho que acordar en las próximas dos décadas) te va a facilitar mucho la vida… y si por la primera cosa fea que te ha echo ya te pones así, pues no te queda nada que aguantar.