En cuestiones de maternidad, yo ya he optado por sonreír y decir «ok👍🏼» y luego hacer lo que me sale del coño. Gano en salud mental, en discusiones y en cabreos ante gente que mete la cuchara en cuestiones que ni les va, ni les viene lo que yo haga en mi p*ta casa, con mis hijos, con mi trabajo y cualquier cosa que se pueda ocurrir y sea criticable por una señora o señoro random como puede ser la suegra (si, es una señora random, tú no la eliges en tu vida sino que viene impuesta)